Es imposible pensar en España sin que te venga a la mente la tópica imagen de un toro. España es conocida internacionalmente por su tradición taurina. Como no podría ser de otra manera, el pasado mes de julio tuvieron lugar, las famosas fiestas de San Fermín, relacionadas con la tauromaquía. Anualmente, del 6 al 14 de julio, la ciudad de Pamplona abre sus puertas para recibir a personas de todas partes del mundo con motivo de la celebración de las fiestas de San Fermín, el patrón de Navarra.

Esta festividad tiene su origen como celebración religiosa, pero acaba vinculándose con el mundo taurino con el paso de los años. A parte de las corridas de toros en las plazas, típicas en cualquier festejo en territorio español, la diferencia en este evento es que los toros también recorren cada día de la semana las calles de la ciudad. Del 7 al 14 de julio a las 8:00am se llevan a cabo “los encierros”. Un encierro es el acto de realizar un recorrido vallado de 875 metros acompañando a los toros a la plaza. Cada encierro dura entorno a unos dos o tres minutos, y en los mismos participan una media diaria de 2000 corredores, seis toros y seis cabestros. Aunque el despliegue sanitario y de seguridad es enorme, existiendo una serie de normas para poder correr en cada encierro, cada día resultan heridas un elevado número de personas, ya sea por asta de toro o traumatismos, debido a la peligrosidad de la carrera.

Cada año aumenta el número de turistas y participantes en esta fiesta, más de un millón de personas han sido partícipes este año de los eventos organizados en Pamplona. Una fiesta en la que lo más peligroso no son los toros, sino el ser humano. Este año ha aumentado en torno al 33% el número de detenidos durante las fiestas. Entre las causas de las denuncias recibidas y las detenciones realizadas nos encontramos desde consumo de sustancias estupefacientes, tenencia de armas blancas, insultos a agentes de policía, hurtos y robos, a incumplimiento del reglamento taurino e infracciones de tráfico. Aún habiéndose visto incrementadas el número de denuncias y de detenidos, no se puede hablar de inseguridad ciudadana, ya que el despliegue de medios de seguridad es colosal, y la cifra de personas que acude cada año a este evento también asciende. Por ejemplo, aunque el consumo de alcohol se dispare durante esta semana en la ciudad, se han realizado 4913 pruebas de alcoholemia, siendo solo 39 conductores denunciados por superar la tasa de alcohol permitida.

SAN FERMINÚltimo encierro del 2015. Originale qui
Entre los delitos cometidos durante las Fiestas de San Fermín, una vez más la polémica se centra en las agresiones sexuales. Cada año a las 12 de la mañana del 6 de julio tiene lugar el “chupinazo”, anunciando el comienzo de las fiestas en la Plaza Consistorial de Pamplona. En esta plaza se congregan cientos de personas, embriagadas por el alcohol, la fiesta y el desenfreno, una pésima mezcla de factores que unidos a ciertos procesos relacionados con la psicología grupal como la dispersión de la responsabilidad, o la separación de la consciencia del yo individual, nos dejan cada año imágenes lamentables. Es característico que este día los telediarios se llenen de imágenes de chicas semidesnudas subidas a hombros y siendo manoseadas. Opiniones hay de todas clases, hay quiénes argumentan que si la chica ha decido subirse y pasarlo bien quitándose la ropa no le molestará que la toquen, porque sino no lo hubiese hecho, y hay quién opina que es toda una agresión sexual. El problema es que parece gracioso, divertido, y el alcohol y la permisividad social camuflan estos hechos. Muy criticado fue, por ejemplo, un video de 2010 donde aparecía una reportera del canal público español TVE informando en directo desde una plaza abarrotada de gente, cuando de repente es abordada por un chico que la besa en la boca. Ella se queda pasmada, sin saber muy bien como actuar, sonriendo forzosamente. El dilema lo protagonizó su compañero, que desde plató le dice en directo “Maribel, no provoques a este chico por favor”, como si el mero hecho de estar en una plaza atestada de gente ebria mientras realizas tu trabajo, el cuál es informar, fuese ir provocando…

Este tipo de “anécdotas” que se suceden anualmente y que no son más que pasto para la opinión pública, se consideran micromachismos: prácticas de violencia sutil, las cuáles pasan desapercibidas por ser consentidas y legitimadas socialmente, manifestando la desigualdad entre hombres y mujeres. Los micromachismos son solo la base del iceberg de la violencia estructural ejercida contra las mujeres.

En esta fiesta confluyen personas de toda clase, todo tipo de gente de distintos ambientes, de todas partes del mundo, por lo que Pamplona, en estos días se convierte en una muestra representativa de la sociedad en pequeña escala. Los micromachismos son el comportamiento desigualitario más repetido entre las personas participantes en San Fermín, tanto hombres como mujeres, sin más transcendencia. Pero por desgracia también se llevan a cabo actuaciones de carácter grave. Es el caso de las agresiones sexuales. Cada año aumenta el número de denuncias por violaciones llevadas a cabo durante estas fiestas.

En 2008, Nagore Laffage, una joven de 20 años estudiante de enfermería, fue asesinada durante las fiestas de San Fermín a manos de Jose Diego Ylanes un médico que trabajaba en el mismo hospital donde ella realizaba las prácticas, aunque ambos se conocieron durante las fiestas de San Fermin. Simpatizaron y se dirigieron al piso de Jose para mantener un encuentro sexual consentido, pero él se puso agresivo, Nagore consiguió llamar a emergencias, pero no por ello se libró de que la siguiese golpeando y estrangulándola hasta la muerte.

san fermin

Una delle immagini della festa. Originale qui

Muchos son los casos que a lo largo de los años han venido denunciando las asociaciones feministas, sobre todo después de la muerte de Nagore. A menudo se suceden las concentraciones en su memoria y en contra de las agresiones machistas durante San Fermín. Pero no es hasta este año cuando el Ayuntamiento de Pamplona, junto con las asociaciones feministas de la zona, decide llevar acabo una campaña de sensibilización y prevención de las agresiones sexistas. Se empiezan a visibilizar los casos, y nos animan a tod@s a tomar partido, a denunciar y a no permitir comportamientos sexistas.

Este año han aumentado las denuncias por tocamientos y violaciones. Uno de los casos más mediáticos ha sido la violación de una joven de 19 años por cinco hombres en un portal, los cuáles grabaron los hechos con un teléfono móvil. Entre los cinco acusados se encuentra un guardia civil, hecho que ha vuelto a hacer mella en la opinión pública, suscitando dudas sobre los test psicotécnicos a los que son sometidas las personas integrantes de este cuerpo de seguridad pública.

Un médico, un guardia civil, un parado, un pescadero, un padre de familia, un barrendero, … cualquiera puede llevar a cabo una agresión sexual. Lo único que podemos hacer los demás es, como bien ha hecho el Ayuntamiento de Pamplona, decir basta, tolerancia cero.

Author: L. A. Fernandez

Inconformista por naturaleza. Buscadora de respuestas diferentes a las que siempre nos contaron. Trabajadora social y feminista. Creo en la capacidad de las personas de hacer cualquier cosa, de extender sus alas y provocar un huracán en cualquier parte del mundo. People have The power.

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